29 de noviembre de 2007

Juan Gelman (II)





Fugas

La velocidad de la palabra no es
la velocidad de la sangre y no sé
quién traiciona a quién. ¿Cómo
se encima el horizonte
a la palabra cuándo, a su
cortejo de esperas que todo cambiarán?
La noche cae y se consuela,
pero caer no es un consuelo para mí.
Estoy parado en el espanto
mientras cantan los rostros del día y
no sé quién miente, ellos o yo. Al fondo pasa
el animal que huye
a gran velocidad.


Preguntas

Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites
y me despiertas en la mitad del día para acostarme
en tu recuerdo y eres furia de mi paciencia para
mi dime qué diablos hago por qué te necesito quién
eres muda sola recorriéndome razón de mi pasión
por qué quiero llenarte solamente de mí y abarcarte
acabarte mezclarme a tus huesitos y eres única
patria contra las bestias el olvido

Juan Gelman (I)

LO QUE PASA

Yo te entregué mi sangre, mis sonidos,
mis manos, mi cabeza,
y lo que es más, mi soledad, la gran señora,
como un día de mayo dulcísimo de otoño,
y lo que es más aún, todo mi olvido
para que lo deshagas y dures en la noche,
en la tormenta, en la desgracia,
y más aún, te di mi muerte,
veré subir tu rostro entre el oleaje de las sombras,
y aún no puedo abarcarte, sigues creciendo como un fuego,
y me destruyes, me construyes, eres oscura como la luz.

Viejazo

¿Qué les pasa a los tipos después de los 40?
Buscan a una de alrededor de 20.
¿Y qué hacen las de 20? Les dan bola.
¿Por qué?
Porque les creen.
La bruja, no.
Ella ya vio cómo se caían una a una todas las promesas.
Ya lo vio haciéndose el boludo cuando lloraba el bebe que tanto deseaba tener, el hijo que tanto le pedía. Ya lo conoce cobarde. Ya sabe que no se levanta ni a agarrar un vaso de agua. Ya sabe que no va a ir hasta el fin del mundo por ella. Ni en pedo, es muy lejos, se cansa y transpira, y no va preguntar cómo llegar porque antes prefiere morir de sed en el desierto.
Así no sirve, claro. La mirada de la bruja es irónica, de desconfianza. La otra mirada está llena de admiración, como antes. La bruja ya sabe que hay que pagar un precio. La otra cree que todo es... mágico. Para siempre.
Seguro.

Aldana

28 de noviembre de 2007

Obsesión (así soy yo??)

Antes de leer esto verifique que esté cerrada la llave de gas; la puerta, con pasador, y el teléfono, colgado. Asegúrese de no molestar, tenga las manos limpias y cumpla con los llamados.

Ahora sí. Elija con atención, dude sobre lo que le conviene y lea los obituarios. Mantenga distancia prudente, evite tomar contacto y hable lo necesario. Anote para no olvidarse, guarde los comprobantes y prepárese un listado. Coleccione de todo un poco, almacene para más adelante e impida que le falte algo. Establezca categorías, clasifique los objetos y vuelva para acomodarlos. No esté del todo seguro, pida que se lo expliquen y trate de compararlo. Sincronice las agendas, ponga el reloj en hora y permanezca conectado. Grabe lo que le interesa, tome muchos apuntes y no vuelva a utilizarlos. Cuente las calorías, no salga sin la balanza y tenga un espejo a mano. Búsquese un buen enemigo, piense en qué lo perjudica y sueñe con asesinarlo. Levántese bien temprano, transcurra la mañana en el baño y salga con un buen peinado. Advierta que no se puede, véalo de una sola forma y rehúse modificarlo. Trábese para escribir, piense en lo que está diciendo y sienta que lo están mirando. Haga reuniones largas, pida más información y evite llegar a algo. Fíjese qué le hace falta al otro, ofrézcase para conseguirlo y logre quedar endeudado. Siéntase culpable, piense en lo que podría haber hecho y trate de remediarlo. Viva pendiente del clima, no salga sin un abrigo e ignore dónde llevarlo. Tenga la última versión, chequee cada mensaje y marque los confirmados. Enamórese de sus pensamientos, evite que los conozcan y nunca los lleve a cabo. Pregúntese para qué vivimos, obtenga un motivo cualquiera y busque justificarlo. Tenga de todo un poco, guarde para más adelante y utilice lo necesario. Nunca se comprometa, sea una persona amable y evite ser criticado. Disfrácese de eficiente, organice a sus compañeros y termine por agotarlos. Que nadie le pida nada, observe lo que está ocurriendo y manténgase apartado. Controle a su pareja, no entienda por qué se enoja y deje las cosas en claro. No permita que le discutan, sostenga una posición lógica y aténgase a los resultados. Insista con lo de siempre, repítalo otras mil veces y machaque hasta el cansancio.
Y ahora sí. Goce de su neurosis, asóciese con cada síntoma y viva obsesionado.

Ricardo Coler, en La mujer de mi vida

Testimonio




"Fui revolucionario durante mis cuarenta y tres años de vida consciente
y durante cuarenta y dos luché bajo las banderas del marxismo.
Si tuviera que comenzar todo de nuevo trataría, por supuesto, de evitar tal o cual error, pero en lo fundamental mi vida sería la misma.
Moriré siendo un revolucionario proletario, un marxista, un materialista dialéctico y, en consecuencia, un ateo irreconciliable. Mi fe en el futuro comunista de la humanidad no es hoy menos ardiente, aunque sí más firme, que en mi juventud.

Natasha se acerca a la ventana y la abre desde el patio para que entre más aire en mi habitación. Puedo ver la brillante franja de césped verde que se extiende tras el muro, arriba el cielo claro y azul y el sol que brilla en todas partes. La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten plenamente."

León Trotsky

Historias de terror: Los libros

Y a esta chica, a principios de los 80, se le ocurre estudiar Filosofía. Terminaba la dictadura, la democracia daba para comer, curar, vestirse y volver a creer un rato. Y las facultades volvían a llenarse de profesores. Y otra vez el marxismo: a leer lenin, mao, marx, engels.
Y esta chica va a visitar a su tío, un héroe de su infancia, ex-policía. Y descubre en su biblioteca todos los libros inhallables que le pedían en la facultad: lenin, mao, engels, marx.
Y se los pide, y los usa. Y los lee.

Y descubre las dedicatorias.
Y descubre a quiénes habían pertenecido esos libros. Eran los libros del saqueo, robados de las casas de militantes secuestrados, estudiantes desaparecidos. Su tío los había robado. Y recuerda su frase "Hay que leer al enemigo para conocerlo".
Está estudiando con los libros que les robaron a ellos. Se los robó él.

Y siente el horror y siente vergüenza.
Y por eso, calla.
El verdadero horror.

Empieza el Blog de la Bruja


Cuando tropecé con ella a orillas del mar, puse velas, paños rojos, crucifijos, ristras de ajo.
Y entonces... hice brujerías, pinché su muñeco y dije "quiero olvidarla".

Brujerías, hice brujerías, pinché su muñeco y dije "quiero olvidarla"... y ahora no puedo resucitarla.


PORQUE EXISTIMOS MÁS ALLÁ DE TODO...

HOY EMPIEZA EL BLOG DE LA BRUJA